lunes, septiembre 25, 2006

Cruzando etapas
And I don't understand why I sleep all day
And I start to complain that there's no rain
And all I can do is read a book to stay awake
And it rips my life away, but it's a great escape
escape...escape...escape...
All I can say is that my life is pretty plain
ya don't like my point of viewya think
I'm insaneIts not sane...it's not sane
Blind Melon. No Rain

Parece ser que todos estamos de acuerdo en decir con una sonrisa cuando se pregunta ¿Cuál es la mejor época de la vida? al instante, sin pensarlo decimos que la prepa ha sido la mejor etapa de nuestra vida. “¡Ah! que tiempos aquellos...” y ahí sin quererlo nosotros ya abrimos el baúl de los recuerdos, de las sensaciones y hasta de los aromas que nos rodeaban en esos años. Nostalgia , una mirada hacia nuestro pasado que nos insisten en regresar a esos viejos y buenos tiempos.
La Preparatoria es un mundo por sí solo. Cuando uno es adolescente, más allá de los kilos de tareas y exámenes en donde bastaba con estudiar diez minutos antes del examen, la vida giraba ahí dentro entre las clases y los recreos. Nadie se salvaba de los apodos, sin haberlo escrito había un manual que pasaba de generación en generación catalogando a los personajes en escenalos fresas, cholos,rechas, matados, raros, malhoras, rechas y los disque populares.Esos tres años que se nos fueron como un suspiro del alma fueron suficientemente hábiles para enseñarnos a saber lo que era enamorarsey lo que se sieente cuando a uno le rompen el corazón.Que hicieran de uno leyenda urbana gracias a un osaso o un acto de reverencia, lugar para huir o afrontar a la autoridad -¿Qué? ¿Nos volamos la clase? Primeras borracheras, primeras vacaciones a solas con los amigos, primera vez para muchas cosas, primera vez que nos cae el veinte que tenemos la batuta de nuestra vida en las manos.
Fue un tiempo maravilloso en donde la verdadera obligación y cumplimiento del deber eran solo simulacro. Eran tiempos para forjar nuestros ideales, sueños y metas en la vida uno se repetía así mismo una serie planes y mandamientos que tendría que cumplir a cierta edad.De repente y quien sabe como sucede estamos en la fiesta de graduación, la pista se abre y vemos a personajes que estuvieron banca a banca con nosotros, pero siempre brillaban por u ausencia, todo está calculado, ni un paso más ni uno menos. Día de pretexto parra muchos de sacar eso que no hicieron durante toda su instancia en la prepa. Los ñoños se ponen borrachos, el tímido le dice a la chica popular si le puede dar un beso, las parejas se hacen las desentendidas del baile y se esconden tras los vestidores del gimnasio, un caos, divertido para algunos, tragedia para otros. se oyen los cometarios, que si se cayó en la pista, que rompió en llanto por que su novio la dejó, que chucho el que nunca toma irrumpió en vómito de tanto alcohol...
Un día suena el despertador y sentimos tener prisa. Los tacones, el portafolio y a pelearse en la jungla del asfalto, una llamada por celular y era la gordis que no invitaba a la reunión de exalumnos. Es lo peor y mejor que no podría pasar: enfrentarnos con nuestro pasado y con nosotros mismos. Enterarnos ahí que el equis del salón se murió,que la barros es modelo, que el ñoño que alguna vez se nos insinuó es todo un empresario con una hermosa familia y un perro espectacular, que él que suponíamos que era gay ya salió del closet, y el miedo a no querer saber si el amor de nuestra vida que conocimos en esos recreos ya se casó o sus brazos siguen ahí para nosotros.
Algunos nos quedamos como abejas, otros como hermosas mariposas. El éxito de nuestros caminos es solamente el reflejo de lo que construimos por nosotros mismos; escuchar y hacer lo que esa vocecita grita cuando uno tiene carcasa de treinta .De eso se trata ese eterno deseo de regresión sin vuelta atrás. Sentarnos en la banca del recreo y preguntarnos con sinceridad si ya alcanzamos la felicidad que nos habíamos propuesto, si estamos con la persona indicadas para ofrecer nuestro corazón, si el camino en el que hemos incursionado no tomó vueltas equivocadas.Suena el despertador .Otra vez, tacones y portafolio en mano, todo contra reloj pelando con las bocinas, -Si, bueno...claro, si, esta bien jefe, no se preocupe , si no pierda cuidado...ni modo, esa escapada a la playa del fin de semana con nuestros libros predilectos será para otra ocasión

viernes, junio 23, 2006

La Gastronomía en la Cultura y el Arte


La culinaria es parte de la identidad de los pueblos y de las naciones. El hombre interpreta a su mundo en el cual a través de actividades intelectuales y artísticas produce su forma particular de lo que llamamos cultura. El arte culinario es parte de ese acervo cultural. Cuando viajamos siempre asociamos a esos lugares que visitaremos con museos, vestigios arqueológicos, su arquitectura y música pero también con la comida.¿Quién no fue a Puebla sin pensar en probar el mole?, ¿O quién no visitó el cerro de La Silla sin haberse deleitado con un cabrito y tortillas de harina?

Es verdad que la gastronomía satisface una necesidad biológica en el ser humano que es el hambre, pero más allá de eso por más que sea una rutina cotidiana y necesaria es producto del trabajo de la mano del hombre y de su manera de describir su mundo “hechando a la cazón” todo lo que está a su alrededor para volverlo útil y darle un poco de vida y con ello sabores y olores, en donde se propicie un espacio y un tiempo de goce y placer .El refinamiento de la comida llevan consigo las costumbres generales, y los alimentarios particulares que se aprenden desde que se nace.

El maestro Miguel Ángel Maciel, profesor de Investigación y Docencia por parte de la Facultad de Estudio Superiores (FES) en Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) afirmó que la gastronomía como tal es “ la forma que se desenvuelven en sociedad que tienen un sentido, un significado y un significante en un espacio y tiempo específico, en donde hay un lenguaje, un código” . Además de establecerle un aspecto cultural dijo que la gastronomía en el paso del tiempo se podría considerar como una Revolución ya que manifiesta conocimiento, expresiones y símbolos que significan cosas diferentes según el pueblo o sociedad de la que se esté hablando.

Un platillo es típico o regional cuando en sus ingredientes residen los alimentos que nacen en dicha región o que son propios de la temporada en la que se usa tal o cual guiso. Además de cuidar rigurosamente los ingredientes en las recetas, estas pasan de generación en generación , de la abuelita, a la madre , a la hija... procurando tener la misma sazón que caracterice además de un pueblo, una familia.

Cuando un pueblo conquista o es conquistado por otro estas dos visiones del mundo cambian gradualmente en su modo de vida y su alimentación no escapa de ello ya que aunque se trata de mantener la disciplina y vicios en el comer tienden a cambiar debido al contexto geográfico y climático del lugar conquistado además de las cosas nuevas que aporta el pueblo conquistador.

Revolución con la cuchara

El mundo prehispánico tenía una rica y variada dieta. Los pueblos sedentarios localizados en el centro y sur de México disfrutaron del maíz, metl o maguey, chía, chile, tomate, fríjol, calabaza, nopal, chilacayote, chayote, chinchayote, camote, vainilla, cacahuate, huantli o alegría y el noble y humilde quelite. entre los árboles que daban frutos comestibles estaban el aguacate, variados zapotes, tejocote, capulín y cacao de cuyas semillas surgía el chocolate.

Encuanto a animales domesticados estaban los guajolotes, perros, algunos patos, mientras que la caza era más abundante y variada insectos, mariscos,venados entre otros. Gracias al uso de la cerámica se paso de lo crudo a lo cocido dando otro aspecto y sabor a sus comidas además de sazonarlo con alunas especias. Como la comida era ya desde ese tiempo una actividad que se realizaba en sociedad se establecieron normas de como comer, lo que se serviría en fiestas y celebraciones especiales dedicadas a los dioses, dando con broche de oro una bebida de cacao, de maíz o bebida espirituosa para la gente mayor,

Los indígenas tenían la creencia que su mundo giraba alrededor de los dioses, la agricultura era vista como una actividad que tenía un gran peso religioso , cobraba una dimensión cósmica y trascendente. Así el hombre se volvió colaborador de las deidades para mantener la vida sobre la tierra. Los mesoamericanos valoraban las semillas como un don divino. Los hombres concebían su felicidad presente y futura si había abundancia de alimentos.

La cocina indígena mexicana tenía además de un aspecto utiliatrio, una función religiosa que incluía la preparación, guiso y consumo de carne humana para ofrecerla a los dioses como agradecimiento o “para acercarse a las fuentes de vida, asemejarse a lo que es noble, poderoso y fuerte...Así se establece un puente entre los dioses y el hombre”[1]

Lo dulce de las conquistas

En la época de la conquista los españoles aportaron al nuevo mundo además de un idioma y una religión los ingredientes que en combinación con los ya conocidos hicieron de la comida toda una Revolución. Al principio fue un choque cultural ente españoles e indígenas ya que los conquistadores no aceptaban el maíz y las tortillas, ni las papas ni mucho menos las comidas realizadas con amaranto miel y sangre para los rituales y ceremonias religiosas (hay que recordar que la papa y el maíz salvaron alguna vez de la hambruna en Europa).

Y así como los españoles empezaron a aceptar el maíz, el chile, la papa sudamericana, el fríjol y demás alimentos del nuevo mundo los indígenas también por su parte empezaron a aventurarse en probar la carne del cerdo y de la vaca, lo dulce de la caña y la uva, y la abundancia del trigo.

Además de que el trigo era básico en la dieta española era necesario plantarlo para la elaboración de las hostias utilizadas en las misas cristianas. Tanto el maíz como el trigo tienen una connotación cultural. Por su parte el maíz es fuente de vida en América debido a que su civilización estaba hecha de maíz; y por el otro lado tenemos que el trigo en la tradición cristiana el trigo que se convierte en pan significa el cuerpo de Jesucristo.

Llegada el tiempo de la Colonia los conventos también hicieron su parte en fusionar el Viejo con el Nuevo Mundo , además de agregarle acentos de lo que llegaba a los puertos como producto del comercio a sus platillos. Las monjas se dedicaban algunas además del rezo a los huertos y a la cocina en donde se experimentaban cosas grandiosas para conquistar hasta el paladar más exigente. De aquí surgieron un sinnúmero de tentaciones que podrían propiciar a la pecaminosa gula.

Gracias a estas majestuosas alquimistas de la comida surgieron los dulces que ahora son los típicos mexicanos como el arroz con leche o los antes, el mole, el chile en nogada, que ahora son reconocidos en todo el mundo y le han dado al mexicano parte de su identidad tanto cultural como nacional por que conforman su historia y su vida pasada que se saborea en el paladar.

Otra revolución fue en la época del Porfiriato, se caracterizó por la influencia francesa, ¡Y otra vez el cucharón al plato! la comida no escapó de esta fusión cultural. Como sabemos la comida francesa es una de las más antiguas y exquisitas del mundo reconcida como la “Madre de la Gastronomía” en el mundo debido a su disciplina, sus técnicas y lo refinada que esta es . Se volvieron a crear y a compartir sabores y olores, pero sin perder eso que caracteriza un platillo mexicano de uno francés, por que lo que trajeron fue la disciplina y las buenas costumbres a la mesa[2].

Sea la persona o sociedad que sea todos se guían por olores, sabores, distancias, y palabras que les sean comunes. y hablando de olores, es curioso que la comida ,en el solo hecho de pensar en comida se evocan olores y sabores que se quedan para siempre habitando en la memoria, con los cuáles podemos asociar lugares, personas o alguna etapa de la vida.

El mexicano ha podido expandirse por el mundo conquistando armoniosamente para enamorar el gusto en todo el mundo con dulzura y la alegría que le caracteriza como pueblo lleno de color y vida. Con el chocolate, que fue sensación europea y perfeccionado por Belgas y Franceses, el tomate que cuando llegó al viejo continente se volvió uno de los ingredientes fundamentales de sus cocinas, sobretodo de la Italiana en dónde ya es la base y una de las características principales de su alimentación que acompaña pastas y masas como la tan popular pizza.

Otras viandas que han causado furor son el tequila y el mezcal , en dónde el último, bebida ancestral de dioses era sinónimo de pobreza , pero que en estos últimos años se ha vuelto una moda y hasta se comercializa y se importa enlatado como cualquier refresco a Estados unidos, Japón, Alemania, Francia, Italia, Inglaterra . Así lo explicó el Profesor Vicente Villaseñor investigador de la UNAM.

Y las revoluciones siguen en pié, actualmente la nouvelle cousine y la comida fusión están en su auge, creando nuevas tendencias llenas de color, perfumes fuera de lo cotidiano y sabores extraordinarios que hacen caer en la tentación de probarlos y entrar a dimensiones sorprendentes .

De costumbres y educaciones

El laboratorio por excelencia para transformar el sustento en delicias diarias es la cocina, lugar en donde las familias mexicanas pasan mucho tiempo .Mientras mamá limpia las piedritas de los frijoles, pela papas y seca las lechugas de aquellos sopecitos , los chamacos corren alrededor de ella, se esconden entre su falda y se oye ésa frase célebre de toda madre: “cuidado niños, no corran ¿Qué no ven que hay ollas alientes aqui?. Ahí entre ollas y sartenes se hace la ardua tarea de educar al niño además de efectos de escuela se le inculcan valores, hábitos y costumbres que deben refeljarse en la mesa como “no hables con la boca llena, di gracias al final de la comida, no comas con las manos y mucho menos con las manos sucias...”

La mesa es el centro de reunión para la familia, pero también un lugar para los amigos y hasta para cerrar tratos de negocio. Es en donde todos comparten del mismo pan, es un pretexto de celebración y gozo en donde se festejan alegrías, se comparten penas y sobretodo una invitación al diálogo y a la comunicación, en donde uno se entera de como lo fue a los chamacos en la escuela, las cuentas por pagar y la discusión de hoy con el jefe.

Alguna vez Fray Luis de León dijo que “no hay que vivir para comer, sino comer para vivir” , esto hace posible la vida y el disfrute de la comida que más que una mera necesidad de apaciguar a las tripas y alcanzar lo más sublime mediante sensaciones, perfumes, y colores que hacen de la cotidianidad un espacio al arte..

El cocinar s un arte, así lo rescatan Paico Ignacio Taibó y nuestro tan querido Alfonso Reyes en sus textos dedicados a la gastronomía y la gracias del comer. donde además de tener buenos ingredientes hay que ser virtuoso, estar inspirado y con un buen humor para que no suceda que entre enojos la comida se sale o se agrie. Podemos arriesgarnos a decir que es arte por que cada platillo es único, nunca será igual al anterior por el solo hecho de estar elaborado con las manos, o como diría Alfonso Reyes: “Que la misma receta, en cada ocasión, produce un resultado completamente distinto”[3].

Es arte por que expresa más allá de describir la situación histórica y geográficamente de un pueblo es un descifrar sentimientos, sueños e ilusiones de quién ha de preparar lo que conquistará nuestro estómago y regocija el espíritu , resguardándolo en la memoria en dónde podremos evocarlo cada vez que queramos para sentirnos bien, eso hace de la comida algo extraordinario , es y hace que el mundo suspire .

El hombre necesita tener pasiones para sentirse vivo en el mundo y tener una justificación de todo lo que en el hace y construye. Entonces, así como se preparan grandes comidas y con ellas se conquista un amor ,tener acuerdos [4] o simplemente un pretexto de celebración y compartir , es una forma de conquistar el mundo de manera sutil, es un lugar que invita a que las culturas se conozcan y se sigan creando Revoluciones y mundos diferentes.
[1] sobre este interesante problema Vid. Bernardo R. Ortiz de Montellano, “Aztec Cannibalism: An ecological necessity”, en Science, mayo 12 1978. Vol CC, num 4342
[2] Aquí comenzaron a publicarse libros e instructivos acerca de cómo preparar la mesa, recetas para recepciones, recetas de postres y refrescos , así como de buenos modales.
[3] Quince presencias. REYES, Alfonso.
[4] como en la película Vatel en donde Gerard Depardieu como cocinero es el encargado deuna misión muy importante en donde su príncipe de Condé del castillo de Chantilly necesita recuperar el favor del rey Luis XIV y espera que se le otorgue el mando de las tropas en una nueva campaña contra los holandeses.

miércoles, marzo 29, 2006

*GASTRONOMIA CLANDESTINA*

..de todo tengo siño!, la tiene suave muy bien calientita con su callito
sabrozo y gordito, su cebollita muy bien picaditaaaa. chicharrón picosito
como a mi me va a gustar, romeritos ¡uy que ricos en su mole de pipián!, chayotitos calientitos con tortas de camarón...

“Los agachados” Tin Tan

Esto bien podría ser la “comida rápida a la mexicana”. Uno pasa por las calles del centro después de caminar entre la gente, los marchantes sus tiliches y triques que venden al son de “llévelo guerita, ¿cómo que buscaba?" que al paso como tapetes en las aceras hacen las compras de ocasión .No hay nada mejor que echar un taco para calmar el hambre y esa sed justo ahí en la calle de una manera informal ; sin meseros, un banco en donde sentarse y con pocos pesos en la bolsa.

Más allá de la infinidad de restaurantes que habitan en cada esquina y los puestos ambulantes de salchichas calientes de tres por diez pesos hay todavía algo más sencillo: las tlayudas oaxaqueñas,los vampiros,las quesadillas de tortilla azul, los mini hotcakes vestidos de colores y los tacos de canasta. Ahí está el reto para el comensal, es seguir el dicho de “lo que no nos mata nos hace más fuerte” al pie de la letra.

Ya desde que existían los mercados junto a la pirámides de la luna y el sol en tiempos prehispánicos además de intercambiar productos nuestros antepasados comían en sus mercados desde una tortilla, un trozo de carne hasta frutas preparadas .Entonces esto de la “changarrización” no es invento de este sexenio , es algo que históricamente ya estaba. La diferencia es que en aquellos tiempos no había quien les cobrara por estar en la plaza o en la calle por dar de comer.

A medio día el centro está lleno de vida con toda la gente que va y viene , nadie se detiene, siguen su camino por que al centro se va generalmente a eso: a comprar y a comer, a vender y a comer. Ya es tarde y la “lombriz” no perdona, es mejor que busquemos un sitio donde comer rápido... generalmente esta comida que carece de un establecimiento está dentro de la plaza del zócalo, atrás de catedral o en la calle resguardada por el Museo de Culturas Populares.

-Que tal seño,¿A cómo las tlayuditas? -A 10 pesos guerita.-Bueno deme una ¿Pica la salsa?.- Pos pa´que le miento, la hice hoy en la mañana, es de chile di arbol.-Ah, entonces por favor sólo póngale su cilantrito y cebollita...Me atiende una señora que bien podría ser mi abuelita, con sus dos trenzas que parecen de Rapunzel pero más bonitas con sus listones de colores, mandil a cuadras verdes y sus manos regordetas llenas de lunares de chocolate. no sé cómo se llama , quiero platicar con ella y no quiero que se me “chivié”.

La marchante dice que lleva años aquí, siempre en el mismo lugar vendiendo tlayuditas y de vez en cuando quesadillas de queso azul, pero no siempre, su edad le impide llevar el comal y carbones cargando diario. La tlayudas se venden bien, saca alrededor de sesenta o setenta pesos diarios después de darle al coyote su parte. a pesar de que la ley y Dios exigen un día de descanso nuestra “María” no tiene más que su luz y sombra, no tiene fin ni para cuando tener un día en el centro donde ir a pasear junto a sus nietos.

Se termina la tlayuda, será mejor ir a buscar algo de tomar ya es la una y el sol nos cubre con toda su fuerza. algo difícil de encontrar aquí son los carritos de supermercado con jarritos de aguardiente limón y sal en la orilla. en las mañanas son el desayuno del cuerpo policiaco, uno los puede ver a las siete de la mañana de lunes a viernes celebrando los amaneceres detrás del Claustro de Sor Juana tomando su jugo de naranja fresco con una pizca de vodka (o por lo menos eso les dice el juguero).

Otro de estos carritos que anhelan ser pulquería vive en el eje central en la esquina de la torre latino de frente a Bellas Artes, es el mismo cuento: vasos de plástico con hielos adornados con chile en sus orillas y la gracia del “bar tender” para exprimir los limones con astucia .Mejor buscaremos algo más no vaya a ser que esto se nos suba y no encontremos el metro de regreso.

Es la hora del postre, siempre lo más esperado de una buena comida. buscando unos cd´s piratas por casualidad encontramos a una viejecita bailando con sus manos dentro de su pista y pequeñas porciones de masa dulce. Una caja de frutas como su silla, su anafre , comal y sus hojas de múltiples colores que por caprichos del viento serán raptadas sin no se pone abusada.

¡Huelen bien! enfrente de ella están los “Churros del Moro”, pero hoy toca comer en la calle, ser su cómplice y vivir el centro como pocas veces uno lo haría, esto es una invitación a escuchar historias que nadie sabe, son propiedad de estas calles, pero que como pan se pueden compartir en las aceras, esa es parte de la magia de estos pasajes. Todo nos habla; sus banquetas, los edificios (que si ellos hablaran serían los mejores cuentistas), los libros viejos, los gritos, sonidos, la música del cilindrero todo en una peculiar armonía, pero que sin todo ello el centro no sería el centro.

Se acabó el postre. será mejor irnos ya, son las dos y habrá que pelear en la jungla del asfalto y el tráfico de regreso a casa. Caminando hacia la Alameda esta otra viejecita de facciones tiernas y cansadas con sus tortillas azules y queso oaxaqueño, pero será para la próxima visita al centro, con esto tendremos un pretexto para regresar y escuchar mas historias y respirar a esta la tan afamada “Ciudad de la esperanza” de Andrés Manuel.

Pero pro si alguna vez no s puede regresar a este paradisíaco lugar nos llevaremos las recetas con nosotros para recrearlas en casa o en alguna otra acera del mundo:

Los diablitos son fáciles de hacer, se ponen hielos en los jarritos donde generalmente se usan para los ponches de fruta de Navidad , se les adhiere sal y chile piquín en la orilla y se baña el interior con zumo de limón (todo el que uno quiera) y se le añade tequila o aguardiente y refresco .Esta bebida también se puede conseguir en Tepozotlán, allá es más común encontrarlo ya que son pequeños changarros establecidos y no carritos veloces de supermercado.

Las ricas tlayudas se hacen con frijoles refritos y nopalitos cocidos con su toque de cebolla y cilantro bien picadito y finito bañados en salsa que puede ser roja o verde , ¡y hasta que el cuerpo aguante su picor!.Esta comida es típica de Oaxaca, asi que esas tostadas gigantescas se compran en los mercados y las camionetas que se ponen en la calle de comida oaxaqueña.

La comida es parte de lo que somos, son un pedacito de nuestra cultura y que hacer diario. Y aunque es el comer es una necesidad biológica el hombre también ha puesto en ello astucia para que sea más que saciar el hambre. Porque más allá de eso el alimentarse y crear con las manos cualquier vianda es un arte que requiere de ingenio y dedicación, cada platillo nos inspira y pone de buen humor, alegra el estómago y el corazón

jueves, marzo 23, 2006


PRASHADA
En comunión espiritual con los sentidos



¿Cuántas veces la comida diaria no se ha vuelto una maldita rutina? algo que hacemos por una mera inercia, un juego , una pelea con el tenedor para sobrevivir. La rutina mata, del plato a la boca y de la boca plato, un círculo vicioso.

El comer se puede convertir en un arte. Es el sentir los sabores y olores de un “guiso”(cualquiera que fuese) y dejarse llevar por su perfume , el cual a través del tiempo se podrán evocar las veces que uno insista en ello. Tener satisfacción y dicha en una sentada a la mesa es poco usual hoy en día debido al que el tiempo nos come y nos carcome la vida.

La comida hindú tiene la cualidad de acercarnos a lo vivo, a lo consciente, la certeza de poder alimentar nuestro cuerpo, pero también el espíritu, así es la Prashada , de frutos benditos del jardín de Krishna, se toma lo que necesitamos sin pretensiones de nada, es el simple hecho de estar en comunión con él a través de los sentidos, sobre todo con la lengua, voraz e incontrolable.

Prashada significa “la misericordia de Dios” son viandas ofrecidas a Krishna, las cuales se elaboran con la conciencia del propio Krishna. Su elaboración no es sólo meterse a una cocina ,llevarlo a la mesa y comer, es todo un ritual que se debe cumplir .Para entrar a la cocina hay que estar descalzos y bañados, ya que se considera como el segundo altar, mientras se está cocinando se dicen mantras como el maja-mantra (control de la mente) y no se prueba nada de lo que se elabore porque no es para satisfacer nuestro placer, primero hay que satisfacer los sentidos de Krishna. .Él la bendice cuando uno ha terminado de cocinar Prashada.

Lista para el altar

Cuando se termina el proceso de elaboración los alimentos sagrados son llevados en pequeños platos y bases , se llevan al altar ofrecidos en una hoja de Tulasi ( la sirvienta de Dios).Se cantan unos Pranams para agradecer y alabar a los maestros , luego a solas se ora el Pancatatua (las cinco energías de Krishna) y luego una pequeña oración en sánscrito, el mana mantra en la cual los fieles piden perdón por las ofensas que cometieron además de ser una invitación para que él la pruebe. Ya después de todo esto se esperan 10 minutos para que Krishna las coma y se aplaude 3 veces para avisar que se retirará el plato, eso es Prashada , el remanente que dejó Krishna que se devuelve a la comida en donde convida de sus virtudes y poderes místicos a sus creyentes.
Los discípulos después de la comida se esperan a que su maestro deje el plato para en secreto ir y tomar sus sobras y así recibir algo bueno de él..

Armonía de sabores mágicos

En los templos se elaboran 64 tipos diferentes de preparaciones para ofrecerlos a lo largo del día. El que llega a probar Prashada además de quedar satisfecho puede decir que sabe diferente y el cuerpo se siente distinto después de comerla.

La cocina hindú tiene la característica de tener matices picantes, donde su principal característica es su aroma y su increíble sabor , libre de carne y productos químicos que dañen el cuerpo. Algunas especies sagradas que se utilizan son: la asafétida (una resina de árbol, híbrido que sabe entre ajo y cebolla con la propiedad de regular la energía sexual), cúrcuma, masala (que al igual que el curry son una amalgama de diversas especies), fenogreco, jengibre, canela, nuez moscada y estrella de anís, pimienta entre otros.

No hay una receta asi tal cual de Prashada, ya que esta comida es sagrada y sólo basta con tener la intención y la conciencia de lo que se prepara con los alimentos al oferndarla a Krishna.

miércoles, marzo 22, 2006

“Son de otra raza que la que usualmente se llama blanca;
de otra raza más blanca, y están alimentados
de leche condensada y harina lacteada”
Ramón Gómez de la Serna

LOS TOREROS DE LA VIDA

Estén fuera o dentro de la carpa de cualquier modo se respira la arena húmeda de la pista.Abrigados por luz y sombra, son espectros con matices de torpeza sumergidos en trapos multicolor son arte y oficio donde la vida es drama detrás de su figura y estulticia que busca hacernos reír. Deben estar llenos de valor en esta profesión para saber quedar como un idiota(como diría Stan Laurel). Pero...¿Qué no es así la vida misma?, ¿Una tanda dónde el ser humano es protagónico de su felicidad, miseria, sueños y desdichas?

El payaso es uno de los actores dentro escenario. Podríamos decir que en el teatro surge la vida misma y el mundo donde depositamos nuestros miedos y alegrías, mitos y sueños, dioses y monstruos. Es la oportunidad de romper con el hilo de la cotidianeidad y esa realidad tan rigurosa.

Todos participamos en el espectáculo que nos ofrenda la vida. Nos vestimos con máscaras para la ocasión. Como dijo Oscar Wilde “portamos una máscara para presentarnos en sociedad” bien o mal lo hacemos para agradar, enamorar y de igual –manera hacernos odiar y aborrecer, llegamos a ser fantoches con cabezas de algodón de azúcar.

Más allá de que nos digan “eres un payaso” y ”ésas son payasadas” la cuestión es ponerle sazón a la vida, es sacar sin miedos o restricciones todo tipo de incoherencias , tener esa libertad de niños al hacer o decir cualquier cosa para liberar el espíritu. Como payasos satirizamos el mundo para construirlo a carcajadas. Risas, carcajadas, risas y una que otra fuga de lluvia...

No hay cosa más humana y liberadora que reír y llorar. Los hombres necesitamos estallar; Reír para comprender, crecer, conocer y asimilar situaciones del mundo. Cosa fisiológica o no todos reímos desde que somos bebés, nadie nos enseñó a hacerlo, sólo ocurrió de repente. Entonces el reír podría presumirse que está sumergido en inocencia y espontaneidad, porque no hay nada más triste y tétrico que un clown de carcajadas obligadas y sin convicción.

Este híbrido de arlequín y bufón puede ser un farsante, un bufón que es lo mismo que un truhán (el que se ocupa de hacer reír). A veces payaso es sinónimo de mamarracho, alguien informal que no merece respeto. ¿Pero acaso no estos seres son eso que nos gustaría ser? Esos personajes quijotescos que ignoran el peligro llenos de sentimientos, valor y verdad. Nunca o casi nunca nos atrevemos ante los demás a actuar como lo hacemos a solas frente al espejo del baño.

Ser payaso o tener un payaso dentro es un don, un privilegio. El ser gracioso y mirar las situaciones como retos para volvernos más fuertes donde el tiempo y espacio se paraliza, es hacerse dueño de mundos duales donde la tristeza y la felicidad caben en el mismo tintero. Es la oportunidad de decidir con cuál traje se vestirá día con día =O).

*Raquel Pastel*

sábado, marzo 11, 2006

Aquello que detona el corazón


Los besos,  dulce comunión




Cuando los labios se convierten en un centro de gravedad, una dulce y codiciada tierra para hacer un aterrizaje forzoso; sublime invitación a compartir más allá de un soplo de vida, en donde los viajeros construyen un mundo en cada beso. Cierra los ojos, deja perderte a instantes , permite que esta magia envuelva tu mundo y el mío...

Los ósculos como les llaman los amigos del enigma, traspasan el tiempo al ritmo de la música de nuestra caja sonora: el corazón..¿Cómo surgió? La génesis de los besos es difícil de definir, ya que han estado ahí siempre. Cuando se desea a alguien fervientemente se le dice: “te voy a comer a besos”; una explicación podría ser que el hombre tiene instintos natos como es el sexual y el comer. Los animales preparan sus alimentos despedazándolos y aderezándolos con saliva.

Ya desde los albores de la civilización humana hay pruebas de ello.. En la antigua Grecia se reverenciaba a los besos; en el mundo islámico no sólo se proporcionaban, sino se exigían. En la India con el Kamasutra y el Ananga-Ranga al igual que en China con Li Tung-Hsuan y “El arte del amor”, sabían perfectamente cómo un beso era sólo la “antesala” de una entrega amorosa..

Los cristianos del medioevo empezaron a difamar esta manifestación de amor, aunque hubo gente como Mechthilia (o Magdeburg) y Margaretha de Ypernm que describían en dibujos sus “alucinaciones” de como Cristo las besaba. A veces, aún sin pensar en sexo era ilícito que un cristiano menor a los 20 años besara de manera “licenciosa”.

En la época de juglares y trovadores se veía a la mujer como un ser idealizado y superior a la cual el enamorado le rendía culto y vasallaje, es por eso que darle un beso en el dorso de su mano era algo excepcional , y más si su dama le plantaba uno en la mejilla, símbolo de gratitud y regalo que se le podría ofrecer a un caballero andante por haber ganado una batalla o una gran hazaña

Y así podríamos divagar en diferentes momentos de la Historia describiendo el valor de los besos , lo que podemos decir es que los besos siempre han sido los mismos emisarios del deseo entre los seres humanos, habrá besos mas tiernos que otros, mas pasionales y sexuales que otros, aunque por ahí camina un beso frió y sin sabor como el de Judas.

El besarse es parte de un rico lenguaje, es lo que se define como comunicación no verbal, mientras más contacto y relación tengamos con un a persona esta manifestación de afecto será más calurosa y aventurada, desde dar la mano y un beso en la mejilla o hasta unos besos de película con efecto de ascensor.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar “Rayuela” capítulo VII


Creo que la vida puede ser un pastel, hay que proponerlo y pensarlo así. Uno a lo largo de su vida va construyendo capa por capa con sus manos y su trabajo día día ante el sol y la oscuridad. Somos más allá de cada etapa o cada nivel de edificado, somos eso que une a cada etapa vivida que nos deja en la boca un sabor de satisfacción (si no es agradable o de mal sabor, entonces, no merecemos seguir al siguiente nivel ).

Todo esto junto es como si fuera un pastel de muchos colores , sabores y olores que nos enriquecen a cada uno de nosotros, tiene vida propia, es un pastel grande. Uno sólo no puede quedarse con tantas tristezas y alegrías, hay que compartirlas, repartirlas entre la gente que ama, que desea, que le inspira a seguir creando e imaginando pisos en ese pastel, así contribuimos a tener rebanadas mezcladas con otras torta dulces, llenas también de sabores dulces y amargos.

De por si la vida es una celebración . Es un gusto poderla compartir con ustedes en este blog,en este primer posteo escrito en el 2006 y editada nueve años después en el 2015 con una Raquel tal vez no tan madura como la imaginé pero si hambrienta de conocer y aprender cada vez que abre los ojos y cada vez que toca la almohada. 

¡Ideas del Tostador!

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